HOMBRE

9 Oct

Es uno de esos momentos en los que podría hacer muchas de esas cosas que habitan por el terreno de la obligación, pero he decidido adoptar una actitud desobediente y ponerme a escribir, porque a veces, lo primero es lo primero y es una absurda estupidez mirar hacia otro lado.

Hoy he tenido uno de esos encuentros amorosos que alimentan el alma, o como queramos nombrar a ese pedazo inmaterial que reside en algún lugar desconocido de nuestro interior. Uno de esos encuentros aderezados por los influjos del vermut, algunos pequeños placeres culinarios, las ganas de compartir, el “estar con…” y el proyectar ilusiones comunes.

Los detalles son lo de menos, pero ese sentir de “estar con…” ha sido lo más importante y es seguramente lo que más nos ha llenado y colmado placenteramente.

Esta sensación de plenitud y amor hacia estas personas, me ha llevado a reflexionar lo siguiente:

Tengo 43 años. Mis neuronas ya acumulan un número importante de experiencias y de recuerdos de todo tipo. Espero que aún tenga espacio y tiempo para muchos más, pero digamos que ya he podido llegar a algunas conclusiones,todas revisables y mutables, pero algunas ya empiezan a hacer músculo y conformar lo recio de su cuerpo.

Soy un hombre heterosexual. No quiero limitar mi vida con etiquetas y categorías cuadriculadas. Entiendo el género como una construcción social y la sexualidad como algo vivo que puede fluir hacia donde me apetezca o sienta en cada momento. Así mismo entiendo que es muy fácil sentirse adscrito dentro del género y la orientacion sexual predominante y normativa, pero tampoco voy a negar la evidencia respecto a cómo me siento, le pongamos o no etiquetas.

Mi subjetividad es la que es. Me siento hombre, me gusta serlo y estoy conforme con mi género biológico. Tengo desarrolladas todas las características sexuales secundarias masculinas. Ni con gran orgullo, ni haciendo gala, pero tampoco escondiéndolas. Simplemente soy así y me acepto. No ha sido más que una cuestión de probabilidades/casualidad, el hecho de que mis genes me ordenaran una determinada biología, que socialmente he acabado de conformar dentro de la etiqueta de “hombre”.

Asi mismo, me gustan las mujeres. Me atraen sexualmente. Es con las mujeres con las que me gusta entablar relaciones sexoafectivas y es con ellas con las que mi pensamiento fluye hacia lugares excitantes en mis momentos de soledad.

Dichas las pertinentes y casi redundantes explicaciones me remito a las palabras escritas en líneas anteriores: Soy un hombre heterosexual.

Y a pesar de las etiquetas con las que me he definido en este preambulo quiero decir, expresar y reivindicar lo siguiente:

Me encanta que el amor deambule por mis venas y que maree a mis neuronas, ya sea hacia una pareja sexoafectiva, un familiar o hacia algún amigo o amiga. Me encanta expresarlo y compartirlo. Me gusta cuidar a la gente que quiero, aunque a veces no lo haga bien o aunque a veces me equivoque, pero me gusta hacerlo.

Me gusta el contacto físico con mis amigos (varones). Despedirme con sentidos abrazos, besarnos al encontranos y tocarnos mientras compartimos un café, un vermut, una cena o lo que se tercie.

Me gusta (y necesito) hablar de mis intimas intimidades y de mis sentimientos con la personas que quiero; profundizar en ellos, intentar buscar soluciones a los sufrimientos propios y ajenos. Me gusta ayudar a un amigo o amiga cuando necesita ser escuchado. Me gusta ser el hombro y la oreja necesaria, de la misma forma que me gusta que lo sean conmigo.

Me encanta ir en busca del material poètico que me envuelve. Me gusta escribir poesía y me emociono con facilidad. No es que llore mucho, però a menudo resbalan lágrimas por mis mejillas, ya sea por las tristezas varias que me acompañan o por pura emoción.

Soy delicado en los besos, me encantan los preliminares sexuales y prefiero un decorado bien cuidado que un rápido “aquí te pillo, aquí te mato”.

Detrás de mi evidente forma y estética varonil, a veces siento que por dentro me acerco mucho más a la características “estereotipadas” que se atribuyen al género femenino y no me preocupa, todo lo contrario, lo acepto con orgullo, aunque a veces me cueste expresarlo o compartirlo en público.

Siento en mi interior, una intensa sensibilidad que a veces se transforma en material artístico y otras veces se convierte en una vulnerable fragilidad fàcilmente dañable des del exterior.

Me gusta reconocer y expresar que el amor fluye por mis relaciones y ponerle palabras a esos sentimientos que nos unen y que se convierten en bellos vínculos.

Me encanta dejarme conmover por bellezas de todo tipo. Uno de nuestros grandes logros tendría que ser que nuestra vida fuera bella en mayúsculas.

Me gusta que los sentimientos y las emociones encuentren las palabras adecuadas para ser dichas y que no pasen de largo, naufraguen por los superficial o simplemente se menosprecien por miedo a no saber dónde encontrarlas.

Me gusta estar en contacto conmigo mismo, con mis emociones; reflexionar y analizarme cuando lo necesito; dejarme pasar por la tristeza o las lágrimas cuando mi cuerpo me lo pide; navegar por mi soledad buscada para regarme por dentro. Necesito mis espacios propios e instrasferibles por el bien de mi salud mental.

Así mismo, haciendo gala de las contradicciones que nos definen como seres humanos y como seres únicos en el mundo, también me gusta sentirme “estereotipadamente varonil” de vez en cuando, notar el fluir de las endorfinas por mis venas fruto de esa energía “masculina” arrolladora, me gusta sentirme fuerte, competir en los deportes que practico y gozar del premio emocional de las victorias.

Me gusta navegar por esas dos corrientes energéticas tan diferentes, tan complementarias y que conforman la globalidad de mi persona.

Soy feminista y doy gracias a todas esas mujeres que me han acompañado en este camino y me han ayudado a teñir de lila mi mirada. Soy feminista porque no se puede ser de otra manera. ¿O es que se puede seguir aceptando la dominación del hombre sobre la mujer? Ya ha sido así durante muchos siglos y quizás ¿ya va siendo hora de que esto acabe total y definitivamente, no?

Hay gente que cuestiona el feminismo (casi todos hombres, pero también alguna mujer) desde cualquiera de sus vertientes y rebusca por sus comas, sus acentos y sus posibles imperfecciones, cuando, en verdad debería ser al contrario, ¿qué sentido tiene no ser feminista? ¡Ninguno! ¿Acaso queremos que el 50% de la población viva bajo el yugo del otro 50% por una cuestión de género? ¿És logico esto? ¿Qué sentido tiene? ¿Qué sentido tiene que yo luche por mis derechos laborales o por los daños ecológicos si yo no me declaro abiertamente en contra de la explotacion de la mitad de la población por el mero hecho de ser mujer?

Es cierto, que nada es tan sencillo, que hay países y países, diferentes modos de dominación (algunos más sutiles que otros), que hay machismos y micromachismos, hay feminismos más academicos, otros más vivenciales y que todo merece ser profundizado y debatido, pero en esencia si nos ubicamos en la base, nos encontramos con algo tan sencillo como eso. Lo lógico, justo y necesario es ser feminista. No hay otra opción.

Ya va siendo hora que los hombres nos declaremos abierta y públicamente feministas sin que ello sea un atentado contra nuestra hombría. Ya va siendo hora que hagamos nuestra la lucha feminista (aunque no seamos los protagonistas) y dejemos de ser, en el mejor de los casos, simples colaboradores (como quien colabora con algo que no es propio). Ya va siendo hora que los hombres abandonemos ese discurso “quedabien” de “yo las entiendo, estoy de acuerdo con ellas, me solidarizo con su causa” pero siempre desde una mirada externa y sin hacer el esfuerzo de revisarte a ti mismo cuáles son aquellos privilegios que sigues ostentando por el mero hecho de ser hombre. Ya va siendo hora de que los hombres dejemos de ver la lucha feminista como algo ajeno y empecemos a percibirla como algo propio. Ya va siendo hora de que los hombres nos activemos de forma sincera, pública y radical contra el Patriarcado.¡No tiene sentido un futuro que no pase por este camino!

Y si, evidentemente, no soy perfecto. Yo he vivido un proceso de transformación desde mi adolescencia a la actualidad, por dónde he ido construyéndome como he podido, con mis circunstancias, mis limitaciones, pero en parte también he ido construyéndome por dónde he querido. Y eso quizás sea lo más valuoso, que uno pueda construirse a su modo y forma y no por imperativos legales o inercias provinientes del exterior.

El patriarcado nos atraviesa por muchos flancos a todos y a todas y yo ni me libro, ni me he librado. En este, mi proceso de deconstrucción de ciertos rasgos de masculinidad rancia y soporífera, he ido soltando mucho lastre y dejando atrás algunos hábitos adquiridos propios de la masculinidad clásica, la cual camina de la mano del machismo.

No voy a negar que durante mi vida y mientras he ido realizando todo este proceso vital, he tenido pensamientos, actitudes, palabras y actos machistas. Visto en perspectiva, creo que no muy graves, ni en gran número, pero es muy dificil vivir en una sociedad patriarcal, ser hombres y deshacerte de ellos con celeridad y desde bien joven. Desafortunadamente, han requerido y requieren aún, de cierta madurez (con ello no me quiero excusar, simplemente expresar que forma parte de un proceso, de mi proceso como persona)

Vivi una infancia y sobretodo una adolescencia envuelto por el ambiente testosterónico del futbol, donde se me requería ser fuerte, seguro, ganador y dar el máximo de collejas posibles antes de que me las dieran a mi. Más tarde me di cuenta, que yo no servía para ese ambiente, que estaba forzadamente encajado en ese rin por pura supervivencia. Las inseguridades de la adolescencia y la necesidad de aprobación y pertenencia de esa edad, estaban por encima de cualquier otra cosa y se tenía que tener una personalidad muy fuerte para quedar fuera del redil y yo no lo era. Con el tiempo me di cuenta que en aquella época lo pasé mal, que en el fondo sufría, que era como una especie de prostitución continua, aparentando ser lo que no era. Todo el tiempo haciendo el esfuerzo de aparentar fortaleza, dosis de chulería, de ocultar siempre las debilidades y las vulnerabilidades. Siempre preparado por si llegaba alguna agresión fisica y en los momentos que quizás no estaba a la altura de la masculinidad normativa, fácilmente venían seguidos de mofas y risillas crueles. Me gustaba el futbol, me encantaba, pero esa masculinidad no era para mi. Lo intenté, me esforcé y sobretodo la sufrí, porque en el fondo nunca me adapté del todo. Lamentablemente, en aquella época, la palabra feminismo estaba muy alejada de mi diccionario vital y en el instituto no tuve ningún profesor de “cultura i valors ètics” que me hablara de este tema para poder empoderarme y plantarle cara a esa masculinidad tan esclava.

Para hacer justicia diré que este ambiente no estaba ubicado tan solo en lo futbolístico, sino en la mayoría de mis espacios adolescentes en mayor o menor medida. Solo en los espacios más íntimos, donde no predominaba lo grupal, sino la cercanía del tú a tú, con amigos íntimos o parejas, dejaba aflorar mi verdadero yo y mi masculinidad más autentica.

Viniendo de una familia de tradición libertaria, un día u otro, debía sacarme el velo de la mirada, pero no fue fácil, ni rápido. Mi politización, quizás por un efecto de reactancia, tardó en llegar

Todo empezó con el teatro. A mis ya 20 años, una vez iniciada la carrera de Psicología y dando por imposible mi futuro como futbolista, me adentré en el mundo del teatro. Esa decisión se conformó como el inicio de una gran transformación interna, que evidetemente, ya estaba ahí latente, pero necesitaba un empujón externo.

En las clases de teatro me encontré un lugar donde mis restos de “machito” molestaban más que otra cosa, donde no hacia falta que sacará demasiado pecho al caminar, ya que descubrí, que al fin y al cabo, corporalmente no era más que una tensión añadida. Un lugar donde tenía que produndizar en mi parte más sensible, donde entrar en contacto con mis emociones, para conocerlas y expresarlas, donde relacionarme con mi cuerpo y otros cuerpos, no desde la competición testosteronil de la musculatura, sino desde la sensibilidad. Una nueva, grande e immensa puerta se abría ante mi. Una puerta que yo anhelaba cruzar desde hacía tiempo sin yo saberlo, o al menos, tan solo intuirlo.

En definitiva, me encontré un espacio y un tiempo donde se me invitaba a conocerme a mi mismo de forma sincera, sin tapujos, ni etiquetas ni juicios morales externos. Toda una aventura por la cuál transité felizmente durante mucho tiempo y cambió mi vida. Encontré mi primer espacio donde una masculinidad diferente era aceptada, socializada e incluso premiada. Una masculinidad donde lo sensible,lo emocional, lo poético y lo subjetivo, no solo tenían cabida, sino que ademàs conformaban la bandera de esos lares. Una gran parte de mi disfraz, como hombre al uso, quedó relagado al olvido. Tampoco fue fácil porque el mundo del teatro, no deja de ser una burbuja y fuera hay otra realidad normativa que te empuja hacia sus rancia estructuras, pero muy poco a poco, fui poniendo el pie en una nueva relación conmigo mismo que ya no tendría marcha atrás.

Y así fui pasando por la vida, hasta que llegó un punto de inflexión tan importante o más que el anterior: mi participación en el activismo social y mi consecuente politización.

Ineludiblemente, ese momento tenía que llegar. En mi caso, llegó con cierta edad ya entrada y de la mano del 15M. Pasé de luchar contra los recortes sociales a querer cambiar el sistema de raíz con más o menos empeño y con más o menos brillo en los ojos. De un grupo heterogeneo con un crisol casi infinita de de intenciones e ideas a la superespecialización de un grupo libertario.

En ese momento, dentro de los movimientos sociales existia y aún existen dos ámbitos transversales que se colaban por casi toda organización política de base, fuera cual fuera su ideario, el feminismo y el veganismo.

Respeto al veganismo me acerqué tímidamente, pero más debido a mi poca solvencia monetaria que por otra cosa, pero finalmente lo acabé esquivando. Tengo que decir, que igualmente al relacioname con muchos compañeros y compañeras veganas, és casi ineludible tomar cierta conciencia y sensibilización por el maltrato animal en la industria alimentaria, que digerimos día a día, pero esta sería harina de otro costal.

En cambio, el feminismo, sí que fue un pensamiento que me caló mucho más hondo. El hecho de compartir calle, sociabilidad y espacio político con gran diversidad de compañeras feministas, transfeministas,el lesbianismo político, el movimiento queer, personas que se cuestionaban de forma radical los roles de género, la relación con nuestros cuerpos normativizados, personas que querían romper las cadenas del binarismo de género (hombre-mujer) y cuestionar la naturaleza opresiva de algunas de nuestras relaciones sexoafectivas, abriendo las puertas a cualquier forma de expresión de amor, más allá del género, el sexo biológico y practicando experiencias poliamorosas, resultó ser una segunda revolución para mi propia vivencia de género, entre otras muchas cosas.

Fue una época, de la que estoy muy orgulloso y de la que me siento muy afortunado de lo mucho que aprendí de compañeras, de muy diversas formas, ya fuera, compartiendo una conversación en una manifestación, en una asamblea, en formaciones, conferencias e incluso en fiestas. Se podría decir que el activismo fue mi escuela de feminismo y creo que la mejor que podía haber tenido.

Una época de profunda concienciación respecto a este tema y de grandes aprendizajes vitales. Aprendí a teñir mi mirada de la perspectiva de género, a tomar conciencia de cuan arraigado está el patriarcado en nuestras carnes y a revisar, aceptar y en algunos casos modificar, aquellos privilegios que yo tenía (y tengo) por ser hombre. De la misma manera aprendí que había un nombre académico para definir esa masculinidad no normativa que yo sentía como propia, llamado, “nuevas masculinidades”. No deja de ser una nueva etiqueta, pero siempre produce cierto confort ponerle palabras a lo que uno siente.

No fue un proceso rápido e instantaneo. Como en todos aquellos procesos, que toman los senderos de la toma de conciencia y producen importantes cambios en nuestra organización neuronal, provocando nuevos caminos y relaciones entre esas pequeñas células que habitan en nuestro cerebro, pasé por diferentes etapas y justamente la fase inicial es la de la resistencia al cambio.

Por esta primera etapa, en mayor o menor medida, creo que han pasado la mayoría de hombres que conozco, que han iniciado este recorrido. Resistencia a abandonar algunos de mis privilegios por ser hombre o al menos a reconocer que existen, resistencia a incorporar en mi propio ideario las reivindicaciones feministas y tildarlas de exageradas o demasiado radicales (desde una solidaridad juzgadora y …).

Pero a golpe de immersión en este ambiente, las resistencias acabaron cayendo por su propio peso. La ineludible realidad acabó ganando la partida y mi mirada se tiñó completamente de lila. Y esta fua la segunda fase, en la que el lila inundó el iris de mis ojos y continuamente la perspectiva de género se adueñó de todo que hacía, veía y pensaba. Un momento en que el autoanálisi y el análisi del entorno que te envuelve toma un protagonismo acuciante.

Esta es la fase en la que descubres cuan profundas son las raices del patriarcado y por lo tanto del machismo: en las relaciones cotidianas, en el trabajo, en la calle, en la publicidad, el cine, la música, la política, en la familia…Descubres que por muy progresistas que nos creamos, viviendo en un pais europeo, no hay rincón, ni àmbito, que se libre de las huellas del patriarcado, en mayor o menor medida.

Por un lado, suele ser un momento muy emocionante y de intensa lucidez, ya que el contínuo descubrimiento de estos aspectos gracias a la concienciación, es como estrenar una nueva mirada y ver dónde antes no veías. Algo que estaba ahí, justo delante de ti, no eras capaz de verlo y de repente se alza delante de ti de forma nítida y clara y te preguntas, ¿cómo es que no lo había visto hasta este momento? Es como una especie de despertar, lo cual siempre viene dotado de una gran dosis de intensa emoción, como quién descubre nuevos horizontes o paisajes, pero en este caso, en tu propia mente, en tu propia mirada hacia el mundo. La mirada te ha cambiado, sin marcha atrás posible, de modo que tú has cambiado.

A veces, este momento, goza de tanta intensidad, que si no lo sabes gestionar saludablemente, puede llegar a ser muy estenuante ya que el material de patriarcado no tiene fin y si uno no se dosifica puede caer fácilmente en la frustración o en la obsesión. Y por mucho que uno tome conciencia, tiene que seguir viviendo en este mundo, con la máxima alegría posible y entender, que esta és una lucha de largo recorrido, que probablemente nos acompañará toda la vida.

Y finalmente, llega una tercera fase, que es la que creo que estoy ahora, en la que la concienciación es profunda, pero desde un lugar más sereno y sosegado (también más aburrido, valga la aclaración), aprendiendo a dosificarme, sabiéndome en una carrera de fondo y esperando un nuevo y maravilloso punto de inflexión, que me lleve a terrenos aún desconocidos. Afortunadamente nunca se sabe cuando puede llegar.

En definitiva, mi proceso vital como persona, ha corrido en paralelo a la vivencia de mi masculinidad y finalmente mi posicionamiento ante la vivencia de mi género ha acabado convirtiéndose en un acto político. Reside en ese lugar en que lo íntimo, lo político y lo carnal convergen, se entrelazan y no hay manera de deshilachar sus hebras.

Puede haber diversas maneras de entender la masculinidad y hasta puede ser enriquecedor, que coexistan un crisol de expresiones y cada una con sus detalles, pero ninguna de ellas puede edificarse sobre la dominación de la mujer, ya sea de forma implicita o explícita, a través de micromachismos o a través de la violencia explícita.

Hombres del mundo, que la sensibilidad sea la bandera, que en la piel resida lo amoroso, que la vulnerabiidad no sea sinónimo de debilidad, que lo masculino no te haga verdugo de nadie ni esclavo de ti mismo.

Me llamo Andreu, soy heterosexual, feminista y las características de mi masculinidad no coinciden con las de la masculinidad tradicional. Me gusto, estoy orgulloso de mi e intento cada dia acercarme un poco más a un mundo donde el patriarcado ya no exista.

GRUPO DEMÓCRATA COORDINADO (G.D.C)

21 Dic

GRUPO DEMÓCRATA COORDINADO (G.D.C.) secuestra a 11 personas a lo largo y ancho del Estado español, después de asaltar sus viviendas y locales sociales.

El Grupo demócrata coordinado (G.D.C), coordinado con los diferentes cuerpos policiales, coordinado con el estamento político, judicial y económico del país, coordinado con los medios de comunicación, coordinado perfectamente con las directrices emitidas por instancias internacionales como ahora la Unión Europea, el FMI o el Banco Central Europeo, coordinado al milímetro con la engrasada máquina de infundir miedo a la población, coordinado pulcramente con la ignorancia del que prefiere mirar hacia otro lado, en definitiva, coordinado con los sacro-santos preceptos que abanderan el capitalismo y su primo hermano el patriarcado, pertenece a la democracia “violenta”.

El Grupo demócrata coordinado (G.D.C) posee armas de todo tipo que no son nada caseras, ni tienen que ver con ningún aspecto de la práctica del camping. Tienen en su haber, pistolas, escopetas de foam, gases lacrimógenos, ultrasonidos, leyes hechas a medida, tortura física, tortura psicológica y cárceles.

El Grupo demócrata coordinado (G.D.C.), aparte de estar coordinado, también publica diversos fanzines de largo alcance como, el mundo, el abc, el periódico, la vanguardia, el B.O.E…

El Grupo demócrata coordinado (G.D.C) después de secuestrar a 11 personas, dejó en libertad a cuatro y el resto podrán estar encerrados en una cárcel hasta un máximo de dos años, sin juicio previo alguno y en situación de máximo aislamiento.

El único terrorista el estado capitalista!!
Solidaridad con las presas anarquistas!
Libertad anarquistas detenidas!

son cosas de la vida…

25 Abr

Son cosas de la vida…
Hay gente que a lo largo del día
acaricia más veces la pantalla táctil de su móvil
que a su pareja,
son cosas de la vida…
El mundo occidental
que presume de ofrecer
el mayor nivel de bienestar a sus habitantes,
es donde se encuentran
el mayor número de personas deprimidas y angustiadas,
son cosas de la vida…
En la última huelga general,
los antidisturbios no lanzaron ni una sola
bala de goma a los manifestantes,
sin embargo a mi me dio una en la pierna
y una chica se ha quedado sin vista en el ojo izquierdo,
son cosas de la vida…
“Prefiero no darle nada porque
se lo va a gastar en droga o en alcohol”,
piensa un usuario del metro,
que aún tiene entre los labios el sabor del porro
que se ha fumado al salir de casa
y está pensando en la borrachera que pillará esa noche
con unos colegas,
ante la demanda de un destartalado pedigüeño,
son cosas de la vida…
El presidente de la patronal insiste en decir
que para generar trabajo
hay que abaratar el despido,
son cosas de la vida…
El sr. Boi Ruiz, conseller de sanitat
de la Generalitat de Catalunya
en una declaraciones acerca de la aplicación
de la tasa del euro por receta,
afirmó:
“crec en el concepte solidari d’aquesta mesura
i no cumplir-lo será perjudicar al col•lectiu”,
son cosas de la vida…
El sillín donde apoltronan sus posaderas
miles de barceloneses para moverse por la ciudad
de forma ecológica y sostenible (bicing)
pertenece a una empresa norteamericana (clear Channel),
que entre otras cosas,
financió la campaña del Sr Bush a favor de la intervención militar en Irak,
algo muy ecológico y sostenible,
son cosas de la vida…
Para poder pagar la niñera o la guardería de tu hijo,
tienes que trabajar más
y al trabajar más,
estás menos con tu hijo
y más necesitas de una niñera
y para pagar una niñera tienes que trabajar más…
son cosas de la vida…
Te obligan a ser pacífico
a golpe de porra,
son cosas de la vida…
Aquellos que son culpables de generar
la mayor violencia estructural de los últimos tiempos,
es decir,
aquellos que echan a la gente de su casa,
aquellos que matan a gente a través de recortes en sanidad,
aquellos que aplauden la impunidad policial,
aquellos que están empeñados en transformar
el contexto laboral en una moderna esclavitud
y aquellos que están llevando a la miseria
a cada vez más gente,
afirman que es muy grave y radicalmente violento,
que un grupo de gente se manifieste delante de su casa,
son cosas de la vida…
El otro día una amigo,
orgullosísimo de sí mismo,
me confesó que había logrado dejar de ver la tele
y esto me lo decía sin levantar la vista de su móvil,
aparato al que está conectado casi las veinticuatro horas
como un apéndice vital que le nace de la mano,
son cosas de la vida…
Y así sucesivamente
y casi sin fin,
la vida está repleta de cosas,
que tan solo son
cosas de la vida…

tiro en la sien del que sufre

18 Ene

No hay razonamientos que valgan,
las razones siempre se amoldan
y se compran al mejor postor,
no se trata de eso,
se trata de una herida abierta
en el mismo centro de todos los pechos,
se trata de una emoción
que gime y revienta,
se trata del frío sudor en la frente
de todas las tristezas,
de piel untada en sufrimiento cotidiano,
se trata de la sangre
que brota de las monedas
y de tener conciencia
de los metros cuadrados exactos
que le están robando a tu vida.
Los razones pueden ser rebatidas,
pero un tiro en la sien del que sufre
tan solo puede ser medido
por los litros de dolor derramado.
Se trata simplemente de saber de qué bando estás.

Estimada Nopàtria

13 Oct

 

Vivim moments difícils de pair, que superen allò estrictament polític i s’enfilen cap el terreny  personal.  La fermesa dels posicionaments nacionalistes, establint un discurs dicotòmic, fa difícil l’escapatòria de ningú, per molt que vulguis fugir i no et vulguis implicar, sobretot quan les conseqüències pràctiques del tema afectaran a totes d’una manera o un altra. Així veiem com la política a través del discurs nacionalista s’escola intensament en la subjectivitat individual de cadascuna  i ens fa patir  les seves conseqüències.  Aquest fet queda palès en la vivència quotidiana d’aquests dies,  on podem veure com moltes persones viuen angoixades per les seves pròpies  contradiccions internes, les baralles entre familiars, discussions entre amistats, bel·ligerància irrespectuosa per les xarxes socials, por a expressar la pròpia opinió quan el teu context més proper manté una pensament diferent al teu, sentiments de culpa per no tenir clar el que has de fer, frustració, impotència, tristor i molta preocupació pel futur més proper. En aquesta tessitura percebem més que mai aquella idea de que allò personal és polític.

Evidentment , totes aquestes vivències quotidianes  son fruit de la situació política, però sobretot d’una de les característiques que està predominant aquests dies, que és la dicotomització del pensament i per tant de la societat o a la inversa, la qual cosa, no deixa de ser un intent de híper-homogeneitzar el disurs polític i generar un pensament únic.

I si estirem una mica més del fil ,veurem que això no neix del no res, sinó que te molt  a veure amb la naturalesa del pensament nacionalista d’ara i de sempre.

En l’actual context hi ha certa gent que s’hi troba a gust en aquesta dicotomia, ja que es troben en massa i amb molta càrrega emocional en un dels dos bàndols (quan més intens és un, més intens és l’altre), però totes aquelles persones que no ens identifiquem en cap dels dos bàndols, aquesta constricció externa a la que estem sotmeses, aquest embut per on gairebé ens obliguen a passar, aquesta intenció de fer-nos partícips i acceptar aquest pensament únic, el vivenciem com una opressió, la qual per un moment, ens deixa fora de combat, però quan tornem a tenir plena consciencia, el que sentim desig de fer, és trencar aquests barrots i rebel·lar-nos contra qualsevol dicotomia i contra qualsevol intenció de generar pensament únic a través de nosaltres.

Així que, aprofitant l’avinentesa, crec que ara és un bon moment per posar sobre la taula una crítica constructiva, frontal i visible contra els nacionalismes i les seves conseqüències. Estaria bé que aquesta veu no quedés silenciada entre aquest desgavell de banderes, himnes nacionals i soroll dels sabres a les casernes.

El nacionalisme es caracteritza per vertebrar la seva ideologia a partir de la territorialitat i els elements culturals que l’envolten. La pàtria i el sentiment de pertinença a un territori, experimentat  com quelcom positiu i compartit, acostuma a ser el motor de tot discurs polític que dona vida a qualsevol plantejament nacionalista. L’èmfasi  es posa exclusivament en la territorialitat, deixant de banda qualsevol altre aspecte polític. Aquest fet deixa palès que l’ideari nacionalista acaba sent quelcom força simplista ja que no te en compte altres aspectes importants per la vida de les persones i la organització de la societat, com ara son  la distribució de la riquesa, la gestió dels recursos naturals, el modus de cobrir la necessitats de les persones, etc.

Normalment, les persones no solen sentir-se exclusivament nacionalistes, també acostumen a tenir certa ideologia que gira al voltant d’altres aspectes (se senten d’esquerres, de dretes, socialistes, etc…), però malauradament, quan el context polític facilita que els sentiments nacionalistes estiguin a l’alça i siguin el pensament imperant, això fa que ens trobem amb un discurs simplista que obnubila totes les altres qüestions polítiques, les quals  tenen una gama més àmplia de grisos,  i divideix a la població entre els que senten com a seva aquesta territorialitat i els que la senten aliena.  Com si allò més important fos el fet que hagis nascut a un punt determinat del planeta, el seu folklore, la seva llengua, les seves tradicions i a partir d’aquest fet, s’elabora tot el discurs polític. D’alguna manera no deixa de ser una visió egocentrista de relacionar-te amb el món.

D’altra banda, el nacionalisme acostuma a generar sentiments de pertinença a un territori molt reduccionistes i homogeneïtzadors. És a dir, per que les persones sempre ens hem de sentir part de territoris que tenen certa estructura política i institucionalitzadora? No serà per que a més del cert sentiment existeixen interessos per que em senti d’aquesta forma i no d’un altre? Per exemple, per que no puc sentir que la meva pàtria es la meva ciutat o el meu barri o les muntanyes  a les que m’agrada anar a passejar o simplement la gent que m’estimo? Per que la idea de pertinença a una pàtria ha d’anar lligat a unes fronteres físiques que existeixen o que es desitja que existeixin? O per que no em puc sentir de diferents llocs a la vegada o fins i tot per que no em puc sentir sense pàtria, simplement habitant del planeta Terra?

És evident, que les persones ens sentim d’un lloc o d’un altre i que podem estimar el lloc on vivim, però per a mi, el problema és que els nacionalismes acostumen a definir aquest “lloc” de forma homogeneïtzadora, seguint la majoria de les vegades els interessos de les classes dominants de cada territori i emfatitzen la territorialitat (“aquest lloc”) com únic argument polític.

Així mateix, crec que l’entitat que representa la pertinença a una territori, és a dir, allò que anomenem pàtria també és quelcom que deixa molt que desitjar en la seva essència. Sol ser percebuda amb una intensa càrrega emocional, però els seus orígens acostumen a tenir intencions no tan “romàntiques” i molt més funestes.

En la meva opinió, la pàtria és un ens tan metafísic com podria ser l’anima. No és quelcom que existeixi en si mateix. És una construcció social gestada, en la majoria dels casos, per les elits socials d’un territori per tal de saciar els seus propis interessos. La majoria de les pàtries han nascut de l’afany de dominació d’un territori, de l’esperit expansionista/ colonialista i s’han forjat a base de destrucció i violència. Un cop establertes s’han mantingut gràcies a la manipulació i explotació de les seves mateixes “compatriotes”. Les seves classes dirigents han escrit la història a la seva mesura, han construït els mites (moltes vegades inventats) per tal de donar significació, glòria, sentiment de pertinença i unitat. I així d’aquesta manera les classes governants, han tingut la capacitat de “demanar” a la resta de la població que se sacrifiquin, que treballin i que fins i tot morin per la pàtria, mentre aquestes estan a les seves poltrones gaudint dels beneficis de la explotació dels patriotes.

En aquestes poltrones s’han assegut senyors feudals, generals, reis, ducs, clergat, casta política, estament financer…Han anat canviant les disfresses però sempre han estat les mateixes  (la única diferència és que ara tenen una compte a twitter).

De manera, que darrera de la creació i reafirmació d’una pàtria, en el fons el que hi ha és la relació de poder que ha existit des de sempre, la lluita entre dominants i dominats. I en aquesta relació de poder, la pàtria és una estructura més, que facilita la dominància dels uns sobre els altres.

Les pàtries son el germen de les fronteres, de la majoria de les guerres, del sentiment de sentir-se el melic del mon, del fet de buscar el que ens separa i no els que ens uneix, de posar l’accent en la competitivitat i no en la solidaritat.

Per amor a la pàtria s’accepten abaixades salarials, per amor a la pàtria s’odia, per amor a la pàtria es mata, per amor a la pàtria es va a la guerra.

Moltes vegades l’exaltació de l’amor a la pàtria serveix per cobrir les misèries que els dirigents polítics no volen desvetllar. Moltes d’altres, genera cert síndrome d’Estocolm i  part de la població acaba idealitzant els seus botxins, simplement per pertànyer a la seva estimada territorialitat. Així veiem com hi ha gent que aclama al seu president i al seus dirigents polítics, encara que aquests mantinguin polítiques econòmiques oposades als seus interessos o aplaudeix a la policia, pel fet de ser les del propi territori, sense jutjar de forma objectiva les conseqüències de les seves accions. Aquest fet s’accentua quan en el paisatge polític s’enfronten dues territorialitats diferents, la qual cosa provoca un augment dels nacionalismes i l’excés de nacionalisme acaba obnubilant l’enteniment.

Un altra conseqüència derivada del nacionalisme, de la qual ja he fet cert esment anteriorment i que es manifesta sobretot quan existeix un context clar i visible de competitivitat entre nacionalismes, com és el moment que estem vivint actualment, és la dicotomia del pensament derivat del discurs nacionalista. En aquests moments en els quals, el sentiment de pertinença al territori vertebra tot discurs polític, genera dos únics bàndols possibles amb la conseqüent elaboració d’un pensament dicotòmic, en el que estàs amb els “uns” o a amb els “altres”, ets dels “nostres” o ets la part aliena dels “ells”, defenses la pàtria o ets enemic d’aquesta, ets dels bons o dels dolents, dels de dins o dels de fora, dels que tenim la causa justa o dels que la ignorem, etc. I aquest intent d’elaboració d’un pensament únic a través de la dicotomia, tal com comentava anteriorment, inevitablement, provoca certa simptomatologia esquizofrènica o neuròtica en general i sobretot a aquelles que ens resistim a passar per l’embut. D’alguna manera no deixa de ser una forma de violència.

Si baixem al substrat de la practicitat d’aquests dies, podem trobar alguns exemples d’aquesta dicotomització esmentada. La majoria d’ells han estat generats per les elits governants d’ambdós bàndols i  posteriorment han estat interioritzats fidelment pels seus seguidors. D’altres  no ha fet falta que estiguessin encoratjats  pels diferents governs, per que la bel·ligerància d’aquests moments, ha facilitat que la gent de peu, els fes córrer com la pólvora, mai millor dit. Així trobem comentaris com “si no ets indepe ets unionista, ja que el teu silenci et fa còmplice…”, “has de venir a votar al referèndum per que si no, vol dir que no ets democràtic”, “no vagis a votar al referèndum perquè és il·legal i per tant no estàs respectant la democràcia”, “si estàs en contra de la violència de l’estat has de fer vaga”, “si fas vaga encara que sigui per manifestar el teu rebuig per la violència de l’Estat espanyol, estàs anant al costat dels independentistes” , etc.

Al cap i a la fi es tracta de trampes dialèctiques, repletes de manipulació i xantatge moral, per tal d’interpel·lar-te i fer-te posicionar cap a un bàndol o a un altre. D’alguna manera, ja estem acostumades a que els governants polítics emprin, en el seu benefici aquest tipus de missatges manipulatius i dicotòmics, però, el més preocupant d’aquest fet, és que una gran part de la població l’ha fet seu i l’ha fet rodolar a tort i a dret en tots els seus àmbits, amb la conseqüent bel·ligerància que ha transferit als diferents espais de convivència quotidiana (baralles entre amics, familiars, companyes de feina, etc….).

És com si davant de la crida nacionalista, l’esperit crític que acostuma a existir davant de la reivindicació d’aspectes socials, s’esvaís. La resistència mental i els filtres que solen servir per defensar-nos d’aquest tipus de missatges no es troben activats, si no tot lo contrari, sembla que estiguin afeblits i els inputs manipulatius que sempre intenten escolar-se per entre la nostre ment, no troben tantes dificultats per campar lliurament per ella.

Així, per qüestions emocionals relacionats amb el pensament nacionalista, l’esperit crític queda afeblit. El seguiment i la confiança a les elits polítiques de cada bàndol apuja considerablement.  L’autoritat i el poder d’aquests queda cada vegada més legitimat gràcies a la dicotomització i els xantatges morals del discurs nacionalista, la qual cosa no succeeix tant davant de les reivindicacions polítiques socials, ja que en aquests aspectes hi ha una desconfiança molt més generalitzada per part de la població envers als governs i els partits polítics en general.

Així ,els dirigents polítics, emfatitzant el sentiment nacionalista, aconsegueixen que “remem totes juntes cap a un fi comú”, mentre elles, entre d’altres coses que poden a ser molt legítimes, van acumulant poder, fama, seguiment popular, confiança i possibles futurs vots, sobretot, en un moment en que la flama nacionalista desmantella gran part de l’esperit crític.

D’altra banda, també és curiós veure com els eufemismes son part important d’aquesta maquinària comunicativa nacionalista. Per exemple, davant del referèndum, ambdues parts feien a referència  a la democràcia . Tant uns com els altres es prenien com aliada a la democràcia i  feien una crida per salvar a aquesta, ja fos per anar a votar o per rebutjar el referèndum. Novament, ens trobem en una estratègia comunicativa per captar adeptes a la causa. Com si només poguessis ser democràtic en funció del teu posicionament davant del referèndum i tot el teu altre historial com a persona davant de les causes polítiques no importessin:  reduccionisme, xantatges emocionals i dicotomia mental per tal de trobar el màxim de nombre de seguidors a una o altre causa.

El mateix passa amb la paraula desobediència. Les elits polítiques juguen amb ella en funció de la seva conveniència, per la qual cosa, no deixa de ser un eufemisme més. Des de l’independentisme català han fet una crida a la desobediència i concretament des del mateix govern. No se fins a quin punt la paraula desobediència perd el seu sentit quan es fa desobeir un estat per obeir a un altre. Com a mínim caldria ficar-ho en certa tela de judici. Aquestes mateixes elits son les mateixes que condemnen la desobediència civil quan aquesta ha estat projectada envers els estaments polítics i a més han legitimitat la violència policial envers aquesta. D’exemples n’hi ha molts, però ja hem vist en aquests darrers anys que quan la lluita i la desobediència ha anat dirigida als estaments polítics i financers (“aturem el parlament”, escraches a partits polítics o en el moment d’aturar un desnonament…) aquesta desobediència no era legítima i la violència de l’estat envers aquesta era aplaudida.

Amb això no vull entrar en el fet de que si s’havia d’anar a votar o no, però com a mínim que no ens venguin motos, que no ens intentin convèncer amb eufemismes, que no intentin confrontar-nos més del que ja estem acostumades a estar, que no tergiversin els significats de les paraules en funció dels seus interessos. En definitiva que deixin d’infantilitzar-nos i ens tractin com a  persones adultes si el que volen es tenir certa relació amb nosaltres.

Les paraules perden els seus significats i els eufemismes tenen via lliure per incidir en les opinions de la població. Val a dir que aquest és un aspecte que impera en les estratègies comunicatives dels estaments polítics en general, d’ara i de sempre, però potser, quan es fan ressò  a través del pensament nacionalista adopten formes més barroeres i evidents.

Així que davant de tot el desgavell polític d’aquests dies i d’aquesta confrontació dicotòmica de la societat, crec que és important que es posi sobre la taula una crítica frontal i enèrgica contra el pensament nacionalista, la qual cosa sembla difícil de visibilitzar i fer pública, ja que moltes veus afins a aquesta crítica estan acomplexades. En part, per que és una manera de remar a contracorrent (fins i tot entre els que ja van contracorrent) i això sempre ho dificulta i en alguns casos fins i tot pot arribar a fer por.

Crec  que ens hem de fer escoltar, per que se n’assabentin que no totes participem en aquesta dicotomia i que el pensament crític envers  els nacionalismes segueix existint.

Els nacionalismes, tot i que semblin actualment el pensament imperant i normatiu, també se l’ha de combatre, encara que sigui a través de textos crítics. Amb més o menys raó, però ser valentes per fer-nos visibles, davant de tantes actituds castradores que ens volen ningunejar, fer-nos desaparèixer i atrevir-nos a dir que ens fastiguegen totes les pàtries per igual.

Així mateix, aquest esperit crític amb els nacionalisme, també ens ha de dotar d’eines per autodefensar-nos de les conseqüències pràctiques del les polítiques nacionalistes d’avui en dia, ja que patirem les seves conseqüències. Així que hem de buscar la manera d’autodefensar-nos del ranci nacionalisme espanyol  expressat a través del feixisme més recalcitrant del PP, guàrdia civil, policia nacional, grups d’extrema dreta i articles 155 o similars, però també autodefensar-nos de tota la flama patriòtica catalana amb la que ens estan atordint des del  govern i els mitjans de comunicació per fer-nos passar pel seu embut sí o sí.

Crec que es un bon moment, i més que mai d’entre tan nacionalisme, per reivindicar que seguim existint persones que no creiem en la pàtries, que no posarem el nostre cos per defensar a ninguna d’elles, entre d’altres coses per que creiem que no deixa de ser una estructura de dominació més,  que volem viure sense banderes i sense fronteres, que lluitem per l’abolició de totes les fronteres, tan les externes, com les internes de l’autoritarisme i la dominació i encara que això sembli una utopia, seguirem apostant per la utopia en el nostre dia a dia com única manera d’apropar-nos a ella.

Davant la barbàrie dicotòmica d’aquests dies vull reivindicar  la Nopatria i el Nopaís  o en tot cas que pugui tenir la llibertat per decidir que la meva pàtria és una caca de vaca dels Pirineus!!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PRESENTACIÓ DE «EL ESPERPENTO DE LO COTIDIANO»

10 May

canibalAquest dissabte dia 14 de maig del 2016 a les 12h a la MARIMORENA (botiga d’artesania i materials de manualitats), presentació del llibre d’Andreu Aisa Vázquez, «EL ESPERPENTO DE LO COTIDIANO» al carrer Catalunya 101 (local) de Castellar del Vallès.

Després de l’èxit a la ciutat comtal «El esperpento de lo cotidiano» arriba a Castellar del Vallès! Podrem gaudir d’una entrevista molt especial amb l’autor del llibre, una lectura dramatitzada d’alguns dels relats del llibre i novament tindrem la no presència de Noam Chomsky. Recordeu que deu de cada vuit dentistes recomanen la lectura del «Esperpento de lo cotidiano«.

Per a qui no conegui el contingut del llibre us deixo un petit resum:

«Un hombre que lleva más de mil días haciendo una cacerolada desde su balcón como medida de protesta, un octogenario que muere víctima del consumismo navideño, un chico, aburrido de buscar trabajo, que se dedica a enviar currículums a ofertas de trabajo a las que sabe que no tiene ninguna posibilidad, una gota de sudor compartida que pasa de mano en mano durante la cadena humana del 11S por amor a la patria, las aventuras de un “nuevo pobre” y uno de los secretos más bien guardados de la humanidad: la solución definitiva a la depresión post-vacacional…

Estos son algunos de los ingredientes que aderezan los relatos de esta pequeña gamberrada llamada el esperpento de lo cotidiano, en la que la ficción y la realidad se funden para crear espacios  semi-imaginarios politizados y embadurnados de sarcasmo e ironía.»

Així que ja saps….no tens res a fer el proper dissabte al matí? sabies que el creador dels pastissets de la pantera rosa és de castellar del vallès? No has visitat mai Castellar i segueixes tan tranquil després de saber aquesta dada? Això no t’ho pots permetre! Vine aquest dissabte a la presentació del llibrellibre

 

 

 

som anarquistes

24 Dic

Assaltareu les nostres cases, ens escorcollareu en la fosca nit de la gola dels vostres sicaris, ens retindreu, ens engarjolareu, intentareu atemorir-nos, desitjareu la nostra no existència, ens colpejareu sempre des de la covardia del qui ostenta el poder, seguireu intentant per enèsima vegada ser la autoritat que mai sereu per nosaltres, voldreu doblegar la nostra vida i que en els nostres ulls mai brilli l’amor, ni que l’alegria balli entre les nostres paraules, voldreu que siguem grisor, tedi i buidor, ens voleu quietes, ens voleu callades, ens voleu explotades, ens voleu moribundes, ens voleu mortes, ens voleu sense vida, us agradaria que desapareguéssim d’una vegada per totes, som una viva molèstia per les vostres poltrones amb tuf de pet ranci, però això no passarà mai, estem aquí, som moltes, més de les que us creieu, venim de lluny en el temps i a cada cop que ens doneu, la paraula “nosaltres” es fa cada vegada més gran, som ANARQUISTES, lluitem pel final de tota explotació, opressió i autoritat, per viure en llibertat i en el món que estem construint, colze a colze, vosaltres no hi teniu cabuda.

Escorcollareu les nostres habitacions, però mai trobareu el que busqueu, per que el que ens fa més fortes és quelcom invisible, que vosaltres no teniu ni la capacitat per poder ni tan sols intuir. Som anarquistes, seguim, seguirem, seguirem…

depresion post-vacacional (segunda parte o anexo)

24 Sep

(se recomienda la lectura previa del texto «depresión post-vacacional o el último hálito de resistencia», si se quiere, evidentemente…)

Hay veces que los astros se alinean de tal forma que provocan que las cosas terrestres fluyan de una determinada manera, lo cual, nosotros denominamos, casualidad, predeterminación, fatalismo o destino. Es muy probable que esta afirmación la pudiera realizar cualquier falso chamán ying yanguero de cualquier cosmopolita ciudad occidental, desde su local, con olor a incienso, en un barrio cool (pero gentrificado), donde imparte unos talleres muy interesantes sobre la “dimensión onírica de los chacras”. Así mismo, es casi seguro que se trate de una sarta de patrañas cocidas a fuego lento. Pero sea lo que sea, no deja de ser gracioso, ya se casual o no, que al cabo de pocos días de publicar el texto “depresión post- vacacional…”, recibiera en mi teléfono móvil un sms de publicidad que dijera lo siguiente: “¿Síndrome post-vacacional? Supérelo con …SION TV futbol y disfrute de todas las competiciones por 15 e/mes. ¡No lo deje escapar!…”

Alguien se creerá que estoy bromeando, pero os puedo asegurar que es bien cierto. Cuando lo recibí no me lo podía creer y me eché a reír.

Es que han leído los dirigentes de dicha compañía telefónica mi blog? les gusta? O es una cuestión de cutre-espionaje? Saben que me interesa el tema y quieren comprarme por ese lado. Se trata de una elaborada estrategia de marketing, a través de la cual, son capaces de entrar hasta tu esófago para conocerte plenamente y saber qué es lo que te pueden ofrecer?

Tanto darle vueltas a cómo encontrar la solución al tema de la depresión post- vacacional y resulta que dicha compañía ha dado con la solución.

De modo que por el módico precio de 15 euros al mes podrás decir adiós al síndrome post-vacacional! Y yo intentando hacer revoluciones sociales para solventar el tema y resulta que es mucho más sencillo que eso.

Hay que ver lo profesionales que son esta gente. Utilizan palabras que quizás ni ellos saben cuál es su verdadero significado como síndrome. Supongo que deben tener asesores de la rama sanitaria echándoles un cable. Un magnífico trabajo interdisciplinar. Largas horas de reuniones, de enriquecedores intercambios de conocimientos y exposiciones con fastuosos power points y elaboradísimas hojas de Excel; hipótesis, teorías y braimstormings varios fluyendo sin parar en el ambiente cargado de esa habitación durante horas y días, donde dichos profesionales se han encerrado para llegar a la sublime conclusión de que “el síndrome post-vacacional” se cura con los partidos de futbol de todas las competiciones!!

Bien, ironías y sarcasmos al margen, analicemos brevementeque mensajes subyacentes podemos encontrar tras este “inocente” sms:

-Por un lado podemos ver, igual que sucede en muchos otros anuncios publicitarios, que se utilizan mensajes muy primarios, ostentosamente falaces por todos sus costados. Es una práctica habitual, la de tratar de idiota a la gente. Como si estuvieran dirigidos a un público unineuronal, de encefalograma casi plano: “si tu querer ser feliz…ver futbol y olvidar trabajo, unga! Unga!…”
-Por otro lado, vemos como nuevamente, en una sociedad tan sumamente mercantilizada, hasta la felicidad tiene un precio. En este caso nos encontramos con la mercantilización de la cura del síndrome post-vacacional. Por la suma de x euros al mes, te anestesiaremos para que puedas olvidarte de que cada día tienes que madrugar y que los lunes a la mañana necesitas más de un ansiolítico para funcionar. Como ya decíamos en el texto anterior, te venden la vaselina necesaria para poder seguir viviendo de una pieza; un nuevo parche más, que te ayudará a seguir escondiendo la cabeza bajo el ala.

Bien, no quiero extenderme más en el tema, ya que esto, tan solo pretendía ser un anecdótico anexo al texto de la “depresión post-vacacional”, que es el importante. En todo caso, tan solo me cabe enviar un cálido abrazo al equipo directivo del departamento de marketing de dicha compañía telefónica que veo que son unos fervorosos seguidores de mi blog. Muchas gracias!

depresión post-vacacional o un último halito de resistencia

8 Sep

Bonito diagnóstico psicológico sacado de la manga por los medios de comunicación y avalado por alguna asociación de psicólogos venidos a menos que se encargan de avalar lo que haga falta a cambio de lo que sea. Lo raro es que la industria farmacéutica no haya sacado al mercado alguna nueva medicación contra este tipo de síndrome (supongo que con los ansiolíticos y los antidepresivos ya tienen en cupo cubierto).

Esta es una de esas depresiones que una parte importante de la población española desearía tener, pero no puede, por no tener trabajo o tener unas modernas condiciones laborales, que vetan la palabra vacaciones y la otra parte de la población desearía no estarla sufriendo.

Pero adentrémonos un poco en el tema y meditemos sobre si el hecho de sufrir esta depresión es algo bueno y saludable o por el contrario es un calvario por el cual mejor no pasar.

De entrada, hay algo obvio y es que para sufrir este tipo de depresión, se hace estrictamente necesario tener un trabajo y que te hayan concedido algunas semanas de vacaciones.

Así mismo, no hay que olvidar que para sufrir este tipo de trastorno también se hace necesario no ser de esa minoría que no le hace falta trabajar o que trabajan a cambio de una nómina repleta de ceros, cuya depresión será debida a que, en vez de estar disfrutando de unos días de lujo en un destino exótico, han vuelto al lujo de su vida cotidiana.

Bien después de estos dos datos obvios, pero objetivos, que han servido de introducción, pasemos a la parte subjetiva, que siempre es la más interesante.
Personalmente creo que sufrir este tipo de depresión es algo muy saludable y natural, que no es lo mismo que deseable, evidentemente.

Cómo uno/a no va a estar deprimid@ cuando se ha pasado varias semanas sin trabajar, sin horarios, sin jefes, ni estreses laborales y en cambio ha estado en la playa o en la piscina o en la montaña o en su propia casa haciendo lo que le viniera en gana con quien más le apeteciera y teniendo todo el tiempo para él o ella? Cómo no va a deprimirse cuando después de estar todo ese tiempo disfrutando de la totalidad de su tiempo, ahora le toca volver a trabajar sabiendo que le quedan unos largos once meses (si tiene suerte) de por medio hasta las siguientes vacaciones? Me parece que lo más normal del mundo es deprimirse. Es una reacción natural y hasta me atrevería decir que es una reacción sana de la mente. Lo malo sería que dicha situación no afectara a la persona y casi enfermizo sería, que volver al trabajo alegrara a la persona. En este último caso, sí que me atrevería decir que algo rechina en el interior de la cabeza de esta persona y que urgentemente debería hacerse alguna revisión, ya que una grave patología circula a sus anchas por su mente.

Normalmente cuando la persona se alegra de volver al trabajo es porque hay algo en su vida (extra-laboral) que no funciona y prefiere refugiarse en el trabajo. Su mundo laboral surge como un bálsamo para el resto de su angustia vital. Sus preocupaciones, infortunios, el desencanto con su propia vida y la incapacidad de afrontar la misma, superan en creces al posible hastío de su trabajo. Es por ello, que trabajar surge como algo casi deseable, gracias al cual durante ocho horas diarias puede mirar hacia otro lado y olvidarse de sí misma. Es triste pero es así. Y es muy probable, que quien más y quien menos haya pasado por este trance, aunque sea por un corto lapso de tiempo (igual que hay otros y otras que llevan así casi toda su vida). Repito que es triste y casi tristísimo, preferir una vida no propia, una vida ficticia y alienada, una vida no vida, antes que la propia, pero es una realidad que atraviesa a muchas personas.

Después hay los que afirman que, algo de ganas tienen de volver a trabajar por motivos colaterales al mismo: por volver a la rutina, por volver a ver a los compañeros/as de trabajo…

Pero en el fondo ellas mismas saben que no son más que pequeñas estrategias para hacer más liviano ese impasse, autoengaños necesarios para seguir viviendo, es decir, la vaselina requerida para adormecer el dolor de pasar por el tubo.

Cambiando de tercio pero hablando de lo mismo, es divertido ver como para estas fechas en los informativos televisivos siempre aparece un experto/a, con cara de experto/a, que suele ser una psicóloga/o, hablando del tema y enumerando los síntomas de este tipo de depresión. Valga decir que esta persona, fácilmente podría ser el técnico de luces del plató del telediario que la han disfrazado y le han pasado un guion, ya que lo que dice es tan obvio, que no hace falta tener mucha carrera de psicología para ello. Suele afirmar que los síntomas son: tristeza, ansiedad, dolor de cabeza, insomnio, dolores estomacales, etc.

En definitiva, que una experta/o, que parece que acabe de descubrir la sopa de ajo, nos viene a decir que nos encontramos mal porque tenemos que volver al trabajo. Pues claro! Cómo quieres que estemos? Contentos?

Y que solución nos dan estas personas expertas para salir de dicha depresión? Pues que no hagamos vacaciones tan largas, es decir que las partamos en dos o tres bloques durante el año y que si vamos de viaje volvamos a casa dos o tres días antes de empezar a trabajar, para que tengamos tiempo de aclimatarnos a la “normalidad”… con perdón y hablando en plata: “pero que mierda de solución es está? Acaso nos toman por gilipollas?…disculpen las formas, pero es que a veces se hace estrictamente necesario perder las formas por una cuestión de salud mental.

De manera que la solución que nos ofrecen es que hagamos menos vacaciones y que hipotequemos dos o tres días de nuestras vacaciones para acostumbrarnos a la dinámica de la normalidad (véase normalidad como eufemismo de vida estresante cargada de cansancio físico y psíquico por las abundantes horas de trabajo). Pues vaya! La hemos hecho buena! Debo perder días de vacaciones para no sufrir la depresión post- vacacional…pues quizás prefiero padecer intensamente este tipo de depresión antes de hacer menos días de vacaciones, no?

Dichas personas expertas serán realmente psicólogos/as, técnicos de luz o realmente son miembros de la patronal camuflados? Lo cierto es que sus consejos son los mismos que anhela mi jefe, será casualidad?

Otro consejo que nos ofrecen es que tengamos paciencia, nos lo tomemos con calma y que los primeros días de trabajo vayamos un poco al ralentí.

Vaya! De nuevo no encontramos con sabias palabras dignas de un gran intelecto. Pues claro, señores y señoras, qué se piensan? Que después de estar de vacaciones voy a volver al trabajo a rendir al 200 por cien, motivadísimo, con ganas de darlo todo por la empresa, pues evidentemente que no. Me lo voy a tomar con algo más que calma (si el trabajo y sus jefes/as me lo permiten), voy a dejar para mañana o para la semana que viene lo que se pueda hacer hoy y voy a intentar escaquearme lo máximo posible, solo faltaría!!!

Pero para llegar a estas conclusiones no se requiere ser muy experta, tan solo ser un poco sincero con uno mismo y escuchar lo que el cuerpo te pide. Es una reacción natural de nuestro cuerpo y de nuestra mente ante la imposición.

Bien, pues si la solución que nos ofrecen los expertos, como podemos ver, no nos sirven, ni convencen, qué solución le podemos dar a este tipo de depresión? Cuál es el secreto para deshacerse de ella? Pues siento decirles, que no hay solución. No hay una solución real y definitiva. Todo lo que le podemos aplicar son parches y parches y más parches y autoengaños varios que nos permitan seguir tirando, pero una solución definitiva a día de hoy, es decir, a corto plazo no existe. Es triste y doloroso, pero así está montado el sistema en el cual vivimos y con el cuál cooperamos con nuestra pasividad.

De hecho, aquello que nos permite seguir viviendo incluso alegremente, después de éste importante bache es el “qué le vamos a hacer…”, “es lo que hay…”, “es lo que toca”, “así son las cosas…”, es decir, conformismo y resignación. Estos dos elementos son los nutrientes básicos de toda la variedad de autoengaños que le queramos aplicar a nuestra vida para salir “impune” de esta pequeña barbarie. Y claro, la resignación es la madre de todas las depresiones, de modo que lo que hacemos es camuflar una depresión explicita, que nos dura unos días, en una depresión latente, camuflada, que es la generadora de una gran parte de nuestra insatisfacción vital que nos acompaña durante el resto del año.

Otro aspecto importante que nos “ayudaría” a salir de este trance es la fatal capacidad del ser humano de acomodarse a casi todo y el hecho de que uno va conformando su mente a través de lo que va haciendo, de manera que cuando acumulamos autoengaño tras autoengaño para seguir viviendo, llega un punto que se hace muy difícil echar la vista atrás para volver al origen e irlos desarmando. Simplemente se vive en un plano de realidad des del cual uno ya casi ha perdido la capacidad de plantearse la existencia y la naturaleza de sus autoengaños, pero bueno, ese sería un tema a profundizar en otro texto…

Otras excelsas mentes nos dicen que la clave de todo estaría en la aceptación, la serena aceptación de tu realidad tal cuál es, pero sinceramente, aceptar un realidad indeseable, no sé si acaba de ser un buen negocio para tu propia salud mental.

Para compensar el aire depresivo de este texto, que reconozco que ha sido fruto de mi propia depresión post-vacacional, procederé a dar una pequeña nota de color, para que no digan que soy víctima del realista pesimismo.

Sí, que hay un remedio eficaz y definitivo contra la depresión post-vacacional, que no pasa por el conformismo, ni la resignación. Os diré cuál es la clave, el quid de la cuestión, el secreto codiciado por tantos y ocultado por unos pocos que no quieren por nada del mundo que salga a la luz, ya que desmoronaría el sistema a partir del cual se enriquecen a costa de los demás.

La solución eficaz y definitiva es……la abolición del trabajo!

Sí, sé que muchos de los que estéis leyendo este texto, creeréis que no hablo en serio, que estoy de cachondeo o pensaréis, que “este tipo está chalado! como vamos a vivir sin trabajar? Es imposible! La sociedad se desmoronaría!”
Y sí es cierto, la sociedad tal como está montada en la actualidad se vendría abajo, pero hacer venir a bajo algo que fomenta la resignación, el conformismo y en consecuencia la depresión, quizás pueda ser una buena idea, no creéis?
Evidentemente, me estoy refiriendo a la abolición del trabajo asalariado tal como hoy lo entendemos, ubicado en un contexto político-social marcado por las directrices del capitalismo, neoliberalismo y todos sus allegados.

Claro que para llevarse un pedazo de pan a la boca hay que realizar algún tipo de esfuerzo, que el maná no te va a llover del cielo. No estoy hablando des de la ingenuidad o des de la concepción meramente hedonista de la vida. Pero ese esfuerzo necesario para vivir, se puede llevar a cabo de muchas maneras y no tan solo a través del modo actual. De la necesidad de alimentarse y cubrir tus necesidades básicas, a la creación de un sistema depresivo y alienante para conseguirlo, hay un trecho bastante importante. Hay tantas maneras de vivir como uno luche colectivamente a pulmón abierto por conseguir.

La mente es muy maleable y lo que a día de hoy le parece imposible, a medida que va caminando hacia ello, las neuronas van realizando nuevas conexiones aún no conocidas por la masa cerebral de dicha persona y de repente, un día ve con clara nitidez, que aquello que un día veía imposible, se ha tornado, no solamente en posible, sino que además en algo totalmente necesario.

Y cómo realizar la abolición del trabajo? Pues a través de una revolución social. Una revolución que tire a tierra los pilares de la sociedad actual. Una revolución que ponga los cimientos de una vida sin explotadores, ni explotados, ni dominadores, ni dominados, en la que seamos capaces de cubrir nuestras necesidades básicas de una manera no alienante, irracional y depresiva, como lo es la actual. Una revolución que nos facilite vivir en una estructura social que fomente el pleno desarrollo de las potencialidades de las personas de una forma sana y creativa y así deshacernos de la estructura actual que, como ya hemos visto, es una terrible máquina de generar personas alienadas, conformistas, miedosas, sumisas, depresivas e infelices. Construir una sociedad que estimule la felicidad de las personas no su consumo y explotación.

Llegados a este punto, más de una pensará de nuevo que este tipo (que soy yo) está un poco chalao… nos dice que para curarnos la depresión post- vacacional, tenemos que hacer la revolución social…

Sí ya sé que suena un poco grandilocuente y que en todo caso se trata de una solución a largo plazo, a la cual no llegaremos pasado mañana, pero como más de una vez se ha dicho, lo importante es estar en el camino y sobretodo saberse en el camino. De manera que si en nuestro presente ponemos gran parte de nuestra energía dirigida hacia esta revolución, seguramente, algunos de los males de la depresión post vacacional se verán aliviados, ya que en ello hay una toma de conciencia y un caminar hacia una solución.: Hay luz, no hay impotencia…hay un accionar hacia algo deseado, no hay conformismo… hay saber que en parte está en tus manos, no hay indefensión… hay un sentimiento de responsabilidad sobre tu propia vida, no hay tediosa deriva… hay plenitud y satisfacción vital, no hay abulia y depresión…
Pues bien, ya sabéis, resignación o revolución, que cada uno elija el camino que quiere tomar.

Y si sois de los que estáis sufriendo en estos momentos, la depresión post-vacacional, pensad que en el fondo no es más que un hálito de resistencia y rebeldía de tu persona. El último reducto de aquello salvaje y no domesticado que vive dentro de nosotros. Una inquietante forma de expresión de nuestro amor por la libertad, que por mucho que quieran ocultar o que nosotros mismos no queramos ver, siempre está ahí, para recordarnos, que es uno de los pilares básicos de nuestra existencia, que dota de sentido a la misma. Es una reacción tan natural y sana como la del prisionero que quiere huir de la cárcel.

*este texto ha sido escrito gracias a mi depresión post- vacacional a mis “sinceros” sentimientos hacia el mundo del trabajo y sobre todo gracias a la muy recomendable lectura del libro de ERICH FROMM “Sobre la desobediencia”

pasar por el aro

3 Abr

Has de pasar por el aro
o en su defecto por el tubo,
arrodillarte ante el señor
o ante la virgen de Baracaldo
que sea dueña de tu nómina,
o lo que viene a ser lo mismo,
de parte de tu tiempo.
Lámele sus zapatos
aunque no sean de chocolate
y nunca le digas que no,
siempre a su servició
y como su usía disponga,
obedece como forma de vida,
relega tu dignidad
a un rincón olvidado
de tu diccionario de palabras no usadas
y por lo tanto,
nunca sentidas;
madura, asienta la cabeza
y piensa en tu futuro
en qué va a ser de ti el día de mañana,
qué pensión te va a quedar,
no vas a tener dónde caer muerto,
no hagas tonterías
y piensa con la cabeza,
hijo mío tienes que trabajar
hay que pasar por el tubo
o en su defecto por el aro,
quizás al principio duele un poco,
pero verás que pronto te acostumbras
y aprenderás
sí, aprenderás muchas cosas,
aprenderás a mirar hacia otro lado
aprenderás a que las cosas no te afecten
aprenderás a vivir como no piensas
y a pensar como no sientes,
aprenderás a no pensar,
aprenderás a adorar la voz de tu amo,
aprenderás a vivir sin dignidad
aprenderás a alienarte y al final no sabrás ni quién eres,
aprenderás muchas cosas, hijo mío,
aprenderás a ser una sombra de lo que quisiste ser,
aprenderás a acostumbrarte a la mierda
y verás como en el fondo no tiene tan mal gusto,
aprenderás a ser lo que esperan de ti,
te olvidarás de ti,
aprenderás a amar para mitigar la soledad,
aprenderás a vivir sin vivir,
aprenderás a escindirte a la perfección,
a escindir tu yo del trabajo, de tu yo personal,
como el mejor de los locos,
aprenderás a enfermar
a estar enfermo en una sociedad enferma,
pero es lo que toca hijo,
no hay más remedio que pasar por el tubo,
pero tranquilo hijo,
que todo se aprende
se esclavo toda tu vida,
tu amo te lo agradecerá.

HAY GENTE QUE NO SE MERECE EL AIRE QUE RESPIRA

7 Mar

Olli Ilmari Rehn político finlandés, actual comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios ha dicho que en España: «hay margen para aumentar más la competitividad de la economía española, conteniendo los costes laborales mediante la moderación salarial y el aumento de la productividad». Qué quiere decir este señor con estas palabras? Cuál es la recomendación que nuestra mama Europa en boca de esta alimaña nos pretende hacer llegar? Que aún nos debemos bajar más los sueldos, que aún podemos trabajar más por menos dinero y que aún podemos ser un poco más esclavos. Lo peligroso es que nos tienen tan poco miedo que tienen la desfachatez de decirnos esto a la cara y quedarse tan tranquilos. En fin, podría dar una ristra de argumentos político-económico-sociales y éticos para rebatir estas funestas palabras, pero no voy a perder mi tiempo en ello porque caen por su propio peso, pero no voy a dejar pasar la oportunidad de expresar toda la violencia que este señor y su mensaje me causa. Prefiero sacarla para fuera antes de que se me enquiste en mi pecho.
Sr. Oli Ilmari Rehn, le maldigo a usted, a toda su descendencia y a toda su ascendencia, ya sé que quizás no tengan la culpa, pero asuma las consecuencias y en todo caso, se lo hubiera pensado antes; que sus propias palabras le carcoman las entrañas y le devoren el cerebro neurona a neurona, que la piel se le caiga a tiras, que de sus ojos nazcan gusanos y se almuercen su lengua las cucarachas; que sea infeliz toda su vida, que se sienta siempre solo y que nadie le ame por el resto de sus días; que fajos de sus sucios billetes metidos en su boca le obstruyan la respiración pero sin llegar a matarle, sintiendo el sufrimiento a plena conciencia; que todo el dolor causado por usted y los de su calaña se vuelva en su contra y aguijonee cada uno de sus músculos al caminar y que un día, por fin la justicia se haga carne, nos encontremos frente a frente en la trinchera y que la piedad no me acompañe. Hay gente que no se merece el aire que respira, sin más.

El metro que lo pague Pujol (o su hijo)

13 Ene

Diciembre 2011, billete sencillo TMB: 1,45 euros
Enero 2014, billete sencillo TMB: 2,15 euros.
En dos años ha subido un 48,27%
Diciembre 2011, T-10 de una zona: 8,25 euros.
Enero 2014, T-10 de una zona: 10,30 euros.
En dos años ha subido un 24,84%

Cuanto han subido los sueldos? No hay datos oficiales del sueldo medio del año 2013, pero sí se sabe que el sueldo medio bruto en España del año 2012 era de 1639 euros, un 0,5% superior al 2011. Con este dato ya nos podemos imaginar cuál habrá sido el incremento porcentual de los sueldos hasta la actualidad. Debe estar alrededor de la estratosférica cifra de 1 o 2%, que si lo ponemos en contraposición al 48,27% de la subida tarifaria de TMB, pues que cada uno saque sus propias conclusiones…(tengamos en cuenta que el sueldo medio, ya es de por si un índice muy optimista)

Pero hagamos un poco más de historia, recabemos algunos datos un poco más antiguos para coger un poco más de perspectiva y veamos si así entendemos un poco mejor la lógica que subyace a estos datos:
Año 2000, billete sencillo TMB: 150 pts (0,90 euros).
Año 2014, billete sencillo TMB: 2,15 euros.
En 14 años ha subido un 138,88%.
Año 2000 precio de la T-10 de una zona: 875 pts (5,25 euros).
Año 2014 precio de la T-10 de una zona: 10,30 euros.
En 14 años ha subido un 96,19%.

Salario medio en España en España el año 2000 según «boletín informativo nacional de estadística: 1384 euros
Salario medio en España año 2014: 1639 euros del 2012 + 2% aprox = 1672 euros aprox.
Los sueldos han subido en 14 años un 20,80% aprox.

Índice robatorio del billete sencillo TMB en periodo 2000-2014: 118,08%
Índice robatorio de la T-10 una zona TMB en periodo 2000-2014: 75,39%
(el índice robatorio es un índice inventado por mí, que mide la diferencia porcentual entre la subida de los sueldos y el incremento tarifario, es decir, el porcentaje que nos roban.)
La sangría aumenta año tras año y no me refiero al refresco que tanto agrada al sector turístico…

Bien, el texto empieza a continuación. Esto no ha sido más que una introducción informativa para activar tu “mala leche”. Si al conocer estos datos, has sentido una rara sensación entre el hígado y el estómago. No te asustes, eso se llama rabia. Es la típica rabia que uno siente cuando se siente burdamente estafado. Suele pasar muy a menudo cuando sondeamos la realidad social con un microscopio.
Si no te apetece leer más, quédate con estos datos que son lo más importante. Espero, al menos, que los compartas para activar la “mala leche” de otras personas.
Si decides quedarte un rato, analizaremos la realidad del metro de Barcelona, des de otra perspectiva no tan numérica, pero que refuerza la realidad de los datos:

El metro esa subciudad hostil.
Qué gran lugar el metro. Ese espacio urbano donde los haya, por donde transita tanta y tanta gente a lo largo del día y a lo largo del año. Gente tan diferente y tan igual a la vez. Lugar literario y cinematográfico por excelencia donde suceden tantísimas cosas. Lugar de encuentros, desencuentros, exhibicionismo social, intimidades, miradas, conversaciones cazadas a vuelo, vouyerismo, pero también, espacio de miradas cargadas de rutina, cansancio y tedio, de entrecejos arrugados por ir camino del trabajo, de personas absortas por la pantalla de su móvil, agresiones, agentes de seguridad, policía paseando sus armas, cámaras de videovigilancia en cada esquina, revisores acechando al prófugo, estrictas normas de “civismo”, elevadas multas, tarifas carísimas…

Poco a poco, este micromundo ha ido perdiendo cuotas de imaginario peliculero y se ha ido tornando en un lugar hostil por muchos motivos. Este espacio subterráneo intenta emular al espacio exterior en todas sus vertientes más injustas y represivas. Es curioso ver como la situación del metro actual se asemeja enormemente a la situación político-económica que se vive por encima del mismo.

La comparativa es la siguiente:
Estalla la burbuja inmobiliaria. Los bancos hacen fallida. Por el bien común de la economía de todos los ciudadanos se rescata a los bancos con dinero público (dinero de todos), ya que tal como decían “no podemos dejar caer a los bancos”. Eso sería el final de nuestros días y de nuestra existencia.

España tiene una enorme deuda exterior generada en gran medida por las decisiones de los representantes políticos y los estamentos financieros, pero por una regla de tres aún no entendida, se decide que esa deuda tiene que ser democráticamente socializada, que todos estamos en el mismo barco (cuando interesa) y que la deuda la tenemos que pagar entre todos. De la misma manera también se decide que los que han provocado la deuda, no solo no van a tener que pagarla, sino que además se van a poder lucrar de la coyuntura, a pesar de que algunos de ellos hayan sido protagonistas de importantes casos de corrupción. Eso son pequeños detalles sin importancia que el tiempo pondrá en su lugar, es decir, en el olvido.
De este modo, se decide, que por el bien de la economía y de todos los ciudadanos, se rescate a los ricos. No podemos dejar caer a los ricos aunque sean los culpables de que los pobres seamos cada vez más pobres. Qué sería de nosotros sin ellos? Eso sería el fin de nuestros días y de nuestra existencia.

Y cómo la pagamos? Con nuestro dinero, nuestros hogares y con los sacrificios pertinentes en nombre de la patria a través de los recortes sociales y laborales.
Pero claro, como la estupidez, la sumisión y la obediencia tiene un límite, mucha gente se da cuenta y chilla a los cuatro vientos que el rey está desnudo.

Entonces es cuando se decide que la desobediencia y la conciencia política no es buena para la marca España, ni para el franquiciado catalán, ni para la SL Barcelona, ni para ninguna marca registrada y por lo tanto se hace necesario aumentar la represión político-policial con nuevas leyes que amedrenten a todos aquellos que quieran salir a la calle a quemar las injusticias. Así que en nombre de la seguridad, la higiene, el civismo y al miedo a asustar a los mercados se promulgan toda una serie de leyes y normativas de control social encaminadas a que la voz de la gente se quede ahogada entre la pantalla de sus teléfonos móviles.

Sintetizando: gente rica y poderosa por sus ansias de usura e infinita ambición, provocan una crisis y generan una deuda externa que después ellos no pagan, hacen que el resto de ciudadanos (clases populares) sean los que tengan que pagarla y cuando estos protestan, lo único que se les da es mayor represión. Como decía el eslogan de una marca de ropa determinada: “La vida es chula”.

Pues bien, lo mismo sucede con la realidad del “metro” y de TMB en su defecto. Veamos:
Tal como muestran las cifras arriba expuestas, en el año 2012 y el 2014 ha habido una subida desproporcionada de las tarifas de TMB, la cual cosa se viene arrastrando de años atrás, si lo comparamos con la realidad de los sueldos de la población.

A colación de este incremento tarifario, nuestro excelentísimo sr. Alcalde de Barcelona, el Sr. Trias, salió al paso de las críticas, diciendo que TMB tiene una deuda tal, que no han tenido más remedio que realizar este incremento de los precios, ya que no es justo que esta deuda de hoy la tengan que acabar pagando nuestros hijos. Les suena de algo? Es absolutamente el mismo discurso. Calcado. El mismo mensaje, la misma lógica, la misma fatalidad (no hay más remedio) y de nuevo un chantaje emocional con dosis de infusión de miedo.

Antes era “no vamos a dejar caer a los bancos, no? Porque si lo hacemos la economía caerá y que será de todos nosotros?” o “como hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, no tenemos más remedio que apretarnos el cinturón y hacer recortes sociales para poder pagar la deuda, porque si no Europa nos tendrá que rescatar o los mercados no vendrán a invertir y será un desastre para todos…”.

Y en el metro, más de lo mismo: “cómo no vamos a aceptar una subida tarifaria para poder pagar una deuda? Vamos a ser tan malas personas de postergar esta deuda actual para que la acaben pagando nuestros hijos? Tan malos padres somos? Porque al fin y al cabo, se trata de una transporte público y por lo tanto, de todos, es decir, que todos somos un poco responsables de su buen funcionamiento, no? (a esto le llamo yo corresponsabilidad interesada).

Como se puede observar en el fondo es lo mismo: chantaje y dosis de miedo a la población para que ésta acate las imposiciones.
Esta lógica comunicativa también denota una manera infantilizada de tratar a la población: “si no hacemos lo que el papa dice, vendrá el coco y nos comerá y verdad que no queremos eso, verdad? Pues venga… pórtate bien y hazme caso…”

Pero sigamos…tal como decía nuestro alcalde, TMB tiene una importante deuda que hay que saldar. Y cómo lo van a hacer? Le van a rebajar el sueldo a los directivos de TMB? Van a asumir la deuda los gestores empresarios y políticos responsables de esta deuda? Evidentemente que no! Dónde se ha visto que impere la lógica y la coherencia. La lógica de la ilógica es la que lleva las riendas de nuestros días. Y entonces quién la va a pagar? Pues los usuarios del transporte público con el “necesario” incremento de las tarifas. Pero los usuarios de transporte público, es decir las clases populares, somos los responsables de esta deuda? Pues claro, que no, pero eso es un detalle sin importancia, si lo hacen los gobiernos, no lo va a hacer TMB? No van a ser menos. Hay que copiar al papa Estado, que le ha ido muy bien la fórmula.

Es decir, más de lo mismo. De nuevo tenemos a la población pagando una deuda que no es suya, pero que no hay más remedio que pagar por el bien de todos y de nuestros hijos, claro…

Pero aquí no se acaba todo, tal como sucede en la actualidad política, siempre hay quien ante las injusticias decide rebelarse y lo mismo sucede en el metro. Ante la precaria situación económica de mucha gente, aumenta el número de personas que de una forma u otra deciden colarse para poder moverse por la ciudad. Hay quien lo hace por subsistencia y otros por digna rebeldía al tomar conciencia de la estafa a la que están sometidos y hay quien lo hace por ambas cosas, evidentemente.

Y qué hace TMB ante la protesta y la desobediencia? Pues lo mismo que el papa Estado, solo faltaría…Aumenta el control y la represión para infundir miedo y que todo el mundo cumpla la norma. Y eso cómo la hacen? Pues en el año 2012 subieron un 100% la multa por no validar correctamente el billete. Pasaron de 50 euros a 100 euros. Y al mismo tiempo han incrementado el número de agentes de seguridad, revisores y de controles por toda la red de transporte público. Actualmente es muy habitual encontrarte por los pasillos del metro controles de revisores pidiendo el billete, que se asemejan en forma y casi actitud, a auténticas redadas policiales: seis o siete revisores con sus máquinas, dos o tres guardias de seguridad con sus perros y los usuarios del metro pasando uno a uno sin salida posible.

No tienen reparos en invertir en control. Se trata de una doble puñalada consciente. Es decir, suben los precios de forma desproporcionada en relación al incremento de los sueldos (primera puñalada) y como saben que la gente tiene problemas económicos y muchas más personas se van a intentar colar, aumentan el control, para que no lo puedan hacer o se les aplique la sanción (segunda puñalada).

Como suele suceder en la situación política general, en vez de intervenir en la raíz de los problemas, se intentan atajar tan solo las consecuencias derivadas. En este caso, lo importante no es que a la gente no pueda pagar el transporte público o le suponga una carga económica mensual desmesurada, sino que la gente se cuele. Eso es lo que les importa y no se plantean cuál es el motivo. Es muy probable, que si existieran unas tarifas populares para el transporte público, como sucede en otros países, no haría falta invertir tanto dinero en el control. Es un pez que se muerde la cola.

Pero el aumento de control en el metro adquiere también otras formas más sutiles, que son las que hacen del metro un lugar cada vez más hostil. El virus de la normativización de nuestra vida, impulsada por la ley de civismo de la ciudad de Barcelona, donde cada vez hay más actos que están prohibidos o excesivamente regularizados bajo sanción económica, ha conquistado también el espacio subterráneo del metro. No se puede “mendigar” de ninguna manera y la gente que lo hace, ya sea a viva voz o regalando unos minutos de música, tienen que estar jugando siempre al gato y al ratón con los guardias de seguridad, arriesgándose a sufrir la violencia que a veces, estos ejercen contra ellos y a la imposición de multas.

Así mismo, ya no se puede tocar música en cualquier lugar del pasillo del metro, sino tan solo en aquellos lugares indicados, donde solo pueden actuar aquellos artistas que han pasado una prueba de calidad y se les ha dado permiso. Justamente eso es lo que también sucede en las calles de Barcelona. La ciudad cuadriculada, normativizada y predecible invade también sus túneles subterráneos.

Y ya no perderé el tiempo en hablar de las múltiples cámaras de videovigilancia que hay por todo el recinto del metro, que no dejan ni un solo rincón del mismo sin registrar, por “nuestra seguridad”, claro está…tal como dice esa voz de megafonía: “…aquesta estació està dotada de cameres de vigilancia per la seva seguretat…”. Digamos que este es otro punto importante que añade más hostilidad al lugar. Sujetos continuamente al ojo que todo lo ve amparados por la ley numero tal barra cual, etc, etc barra etc…

Para finalizar esta comparativa haremos referencia a otra nueva coincidencia entre estos dos mundos que son el mismo:
Las élites políticas que gobiernan el país cobran unas cifras superlativas muy por encima de lo que muchos vamos a ganar en toda nuestra vida y al mismo tiempo son protagonistas de continuos casos de corrupción.
Pues lo mismo pasa con las élites que gestionan TMB. Actualmente se sabe que hay una 603 directivos que cobran cifras fuera de convenio y entre todos ellos suman el 15% de la masa salarial. Del mismo modo que se conoce que algunos altos cargos de dicha entidad cobran unos 100.700 euros anuales más sus pertinentes pluses.

Pero eso sí, estos seres, son los que se encargan de plagar los pasillos del metro de Barcelona con auténticas redadas en busca de la gente precaria, que no tiene ni para costear su transporte por la ciudad.

Respecto a la corrupción, no hay que buscar mucho por la red, para encontrar más de un caso. Para no extenderme más, dejo el link del último que ha salido a la luz, de malversación de fondos públicos (http://www.eldiario.es/catalunya/eldiarideltreball/directivos-TMB-cobran-pluses-ayudas_6_205489479.html).

Y en relación a los datos expuestos al principio del texto, no hay mucho que decir, pues ellos hablan por sí solos. Simplemente, que cada vez somos más pobres, ya que cada vez podemos hacer menos con nuestro dinero. A la subida de TMB, habría que añadir, el habitual encarecimiento de la vida año tras año, junto con las pertinentes subidas de los servicios y los productos básicos. Aunque centrándonos en los datos de TMB, no es que seamos más pobres porque sí, sino porque cada vez nos roban más. Las cifran claman al cielo. Se trata de un verdadero atraco a mano armada.
En definitiva, el submundo del metro se nutre y abastece del mundo exterior en todos sus hostiles matices: la misma política, los mismos chantajes a la población, la misma corrupción, los mismo mensajes manipulativos, el mismo control y represión…

Evidentemente, nada es casual. Lo macro dibuja los parámetros de lo micro y lo micro conforma lo macro. La tendencia económica-política actual se manifiesta en todos los sectores. Lo hace a nivel mundial, en los gobiernos de los países y hasta en las empresas grandes o pequeñas de cada territorio. Como fichas de dominó, todas van cayendo ante esta tendenciosa tendencia, que arremete con fuerza por ahí dónde pasa, encontrando muy poca resistencia eficaz.

Así que hoy más que nunca, la digna rebeldía y la sana desobediencia, es una obligación que deberíamos asumir para contrarrestar este saqueo al cual estamos sometidos.

Y espero que después de leer este texto, nadie sea capaz de mirar con malos ojos al ver a alguien en el metro o en el autobús que se está colando. Quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón. Cuando vivir es un lujo colarse es un derecho!

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