EL ESPERPENTO DE LO COTIDIANO , tercera incursión: “…los pagos se han de adaptar a las circunstancias” (Mr. Rajoy)

5 Jun

El esperpento de lo cotidiano resurge de nuevo entre las cenizas de esta civilización que empieza a arder sin necesidad de ningún fuego, ni de ninguna antorcha que le ayude. Como siempre, no hay más que abrir cualquier diario o escuchar cualquiera de los informativos de los mass media, para tomar plena conciencia de su cuerpo y hacernos venir unas inmensas ganas de vomitar por no morir ahogado en la hiel de su nausea o de herir de muerte al sinfín de razones con las que quieren decorar nuestra vida. Redecora tu vida con una nueva mentira para ser más feliz, podría ser el eslogan de la realidad que nos rodea. Hay mentiras que uno compra sabiendo que son mentiras a cambio de recibir un poco más de calor en su vida; a cambio de poder sufrir un poco menos el peso de la realidad sobre sus hombros. Es una especie de prostitución que emerge como mal menor, ante el abismo que supone el acto de afrontar y mirar quedamente a los ojos de lo incierto.

Abriendo el diario de hoy y hurgando entre el esperpento de lo cotidiano de este día, me he encontrado con algunas joyas, las cuáles vale la pena detenerse para exorcizarlas y sacarles de dentro todo su infeccioso y espeso fluido negro.

En una de ellas, tenemos al “todopoderoso” presidente del gobierno dejándose llevar por la hermosa verbigracia a la que nos tiene acostumbrado. Dicho caballero de la hedionda figura afirma, haciendo referencia a la deuda externa que tiene España con la UE, que “…los plazos deben adaptarse a las circunstancias…”. Aquí podemos ver un vivo ejemplo de la doble moral de la clase política, de cómo los raseros cambian en función de quien los mide y de cómo secuestran las palabras y los argumentos en función de los intereses que esconden detrás.

Al leer estas palabras, uno podría sentir plena sintonía con su contenido, ya que parece algo muy lógico y hasta podríamos alegrarnos de que finalmente este pobre hombre pareciera haber entendido algo. Y como de hecho son palabras que emergen de la negra boca de la máxima autoridad del gobierno, a pesar de lo de negra, he creído conveniente tener todo el derecho de aplicarlo en diferentes ámbitos de mi vida, ya que si lo dice el presidente es que será verdad y que la gente lo tendrá que acatar, no?

De este modo me he dirigido a una entidad bancaria con la que tengo una íntima relación de dependencia, con la que me tienen cogido por las íntimas partes de mi cuerpo, por cierto dinero que les debo y les he lanzado el mensaje del señor presidente. Les he dicho que “los plazos deben ajustarse a las circunstancias (concretamente a mis circunstancias)”. Traduciéndolo a mis circunstancias les he comunicado que mis precarias circunstancias económicas, requieren que sepan entender que este mes no voy a poder pagar el pago mensual de la deuda o que en su defecto, entiendan que mis circunstancias están necesitadas de que me reduzcan la desorbitada cifra de intereses que debo pagar cada mes para poder mejorar levemente mi economía y así además poder devolverles antes el dinero que me dejaron.

A pesar de eso y extrañamente, me han dicho que el señor presidente se puede meter sus hermosas palabras donde le quepan, que mis intereses son los que son, los que firmé en su momento (donde tenía otras circunstancias) y que si no pago este mes, a pesar de que entienden y lamentan con gran empatía mi situación personal perfectamente, sino hago el pago en su día, se verán obligados (como si hubiera una fuerza externa que les obliga a hacer cosas que ellos no quieren, pobrecitos…) aplicarme los intereses de demora que están asignados.

Quiero pensar que el caso de la entidad bancaria no es más que una excepción, la excepción que confirma la regla y que su mensaje tiene que haber calado hondo en la sociedad, ya que este hombre es un importante referente en nuestro país, ya que millones de personas lo han votado, así que como mi tozudez es robusta y dando un voto de confianza a ese señor de la negra boca y la hedionda figura, me decido llevarle su mensaje al administrador de la finca del piso en el que vivo de alquiler.
Le explico que este mes me va a ser muy complicado pagar el alquiler y que espero que comprenda que ”…los plazos se han de adaptar a las circunstancias” y que mis circunstancias son las que son, es decir, bastante precarias y que teniendo en cuenta que esas palabras vienen del mismísimo sr presidente del gobierno, entenderá que este mes , no pueda pagar el alquiler, pero que para el mes siguiente ya haré todo lo posible para hacerlo. A la cual cosa me responde que respeta profundamente la sabias palabras del mandatario, pero que prefiere acogerse a una ley que ha promulgado el gobierno del mismo señor, que dice que si un inquilino se demora diez días en pagar la cuota de su alquiler podrá ser desahuciado si no presenta ninguna alegación que justifique el impago. Y me acaba diciendo que no me lo tome de manera personal, que es una cuestión de prioridades y que si tiene que elegir entre los dos mensajes emitidos por el mismo mandatario, prefiere quedarse con él último, que viene avalado por una ley, lo cual le da mucha más solera y que como buen ciudadano se ve en la obligación de barrer para casa.

Bien, pues visto lo visto, resulta que las palabras del sr presidente, finalmente no me provocan ningún tipo de alegría, ni nada que se le parezca, sino todo lo contrario, una inmensa rabia y unos deseos casi libidinosos de que ese “buen hombre” y todos los de su calaña, tengan serios problemas para salir de un nauseabundo pozo negro, en el que una mano, inocentemente quijotesca avalada por la sed de venganza de siglos de injusticias, lo ha empujado casi sin querer pero queriendo.

De nuevo sucede más de lo mismo y de lo de siempre. Las palabras y las razones se siguen vendiendo al mejor postor y se cambian de chaqueta en función de los intereses de las cuerdas vocales que las emiten, sin tener en cuenta el charco de sangre y de sufrimiento que puedan generar. Esas mismas palabras, ese mismo argumento, que este señor pretende hacer llegar a las autoridades europeas es el mismo, que la lógica más aplastante les llevaba a pensar a personas que iban a ser desahuciadas de sus casas o que incluso se han acabado suicidando por ese motivo, por no encontrar a nadie que entendiera que “los pagos se han de adaptar a las circunstancias”.

Y es en este punto, en el que nos hayamos con la violencia, con la violencia de quien en uso de su poder, es capaz de esgrimir un argumento que ha hecho las veces de verdugo para mucha gente y que ahora adopta como propio para sus coqueteos políticos sin ningún tipo de rubor, ni color rojizo de vergüenza acechando las carnes de su rostro.

Es en el mismo centro de esas palabras, de los significados que emergen de detrás de su caligrafía donde nos encontramos con la célula madre de la violencia. Es una violencia aplicada con sordina que sufrimos todos, que no mata pero que te retortijea el estómago y te infesta de una sudorosa rabia todos tus órganos vitales.

Una vez esa rabia te ha carcomido hasta tu último pensamiento, apáñatelas como puedas para “gestionarla” y “canalizarla”, pero eso sí, hazlo de una manera civilizada y que no se te ocurra devolvérsela a quienes te la han generado, porque te pueden acabar acusando de enaltecimiento del terrorismo, esos que cada vez que hablan, enaltecen sin pudor a la opresión y la explotación humana.

Éste no es más que un ejemplo, pero como éste hay gran cantidad de ellos habitando entre las líneas de los periódicos, las voces radiofónicas o las imágenes del televisor. Se trata de palabras y significados que contienen sangre en su interior, charcos y charcos de sangre que hay que ser capaces de desnudar para hacerla salir a flote y así saber qué tipo de veneno esconde la manzana caramelizada con la que quieren seducir a nuestro paladar.

El esperpento de lo cotidiano continúa sin cesar…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: